jueves, 7 de junio de 2012

Nueva Relación entre las y los jóvenes


El fin de semana participé como ponente en uno de los temas (Nueva relación entre las y los jóvenes) en el foro de “Jóvenes en el Cambio Verdadero”, quisiera compartirles lo que dije :
La violencia de pareja tiene sus primeras manifestaciones en las relaciones de noviazgo y casi siempre es minimizada o naturalizada, es decir, las víctimas de violencia confunden con amor agresiones en la vida cotidiana de un noviazgo como pueden ser los celos excesivos, los juegos agresivos, el acecho sobre todo en redes sociales como por ejemplo espiar la cuenta de la pareja de facebook o twitter, llamadas a todas horas por teléfono, mensajes todo el día, exigir que pase la mayor parte del tiempo con él o con ella, enojarse si pasa tiempo con su familia, alejarla o alejarlo de amigos y amigas y prácticamente el agresor intentará volverse indispensable en la vida de su pareja. En el noviazgo el pasar todo el día juntos es lo único que se quiere y a simple vista puede parecer fantástico pero ojo siempre habrá focos rojos que nos van a avisar de que existe violencia en una relación. Culturalmente estamos acostumbrados y acostumbradas a que los celos significan amor, “entre mas me cela mas me quiere”, inclusive podemos llegar a pensar que si mi novio o novia no me cela entonces no me quiere; también tomamos como normal el hecho de que en el noviazgo se den relaciones tan intensas que simplemente es imposible separarlos, hacen todo juntos y esto en lugar de detenernos a pensar que no es natural al contrario, no sólo lo vemos como normal, si no hasta lo fomentamos: “hay amiga ya quisiera yo que me quisieran así”, “hay hija es que te quiere tanto que sufre cundo no te ve” etc, etc. 
La violencia en una relación de pareja la víctima no se da cuenta de la situación que está viviendo porque hay factores a su alrededor que le impide ver el rumbo que esta tomando la relación; el estar enamorado/a no le permite pensar objetivamente por lo que no se dan cuenta de lo que están viviendo, inclusive exista tanta desinformación del tema que alguien podría estar ejerciendo violencia sin saberlo, pues la misma sociedad lo ve como “normal”.
Cuando nos enamoramos tendemos a idealizar a nuestra pareja y nos creemos capaces de superar esa "mala racha", tolerarla e incluso perdonar "sus arrebatos", porque después de todo pensamos que si nos tratan o tratamos de cierta manera es por amor, tenemos la falsa idea de que si se es lo suficientemente buena o buen novio las cosas van a cambiar y con esto quiero decir que la víctima nunca es responsable de la violencia que vive pues haga lo que haga la seguirá sufriendo a menos que se dé cuenta de lo que está viviendo.
En fin, puedo poner mil ejemplos pero quiero enfocarme a decir que la violencia “se refiere a toda acción u omisión que daña tanto física, emocional y sexualmente, con el fin de dominar y mantener el control sobre la otra persona. Para ello se pueden utilizar distintas estrategias que van desde el ataque a su autoestima, los insultos, el chantaje, la manipulación sutil, presiones para tener relaciones sexuales o los golpes”.
Al principio algún comentario incómodo, un jaloneo o una bofetada puede parecer como parte del juego entre los dos, pero luego puede tomar dimensiones tan grandes que incluso se llega a la hospitalización o la muerte. Y ¿Como saber si estás viviendo violencia? Si te hace sentir mal, si te produce un malestar en el estómago como diciéndote que algo no está bien, si tienes miedo de como va a reaccionar, entonces  si vives violencia.
En nuestro país el 76 por ciento de los/las mexicanos de entre 15 y 24 años con relaciones de pareja, han sufrido agresiones psicológicas, 15% han sido víctima de violencia física y 16 por ciento han vivido al menos una experiencia de ataque sexual. (Datos obtenidos de la encuesta realizada por el Instituto Mexicano de la Juventud). Para ser mas clara en México 1 de cada 3 mujeres sufre o sufrirá algún tipo de violencia en su vida y el 70 por ciento la vivirá a manos de su pareja. 
Es mas común que se hable de violencia contra las mujeres sobre todo por las diferencias que existen entre nosotros ya que vivimos en una sociedad en la cual se le ha dado mas importancia y más peso a lo masculino que a lo femenino y por lo tanto aún hoy en día hay quienes piensan que una mujer merece ser violentada por ser infiel por ejemplo.
Otro ejemplo es en las diferencias de lo que socialmente se espera de ser hombre o ser mujer, eso a lo que comúnmente le llamamos roles de género y que tiene que ver con como nos comportamos socialmente, así  de los hombres se espera que sean fuertes, serios, que no lloren, proveedores, rudos, con libertad sexual, infieles, etc, etc. Mientras que de las mujeres se espera que sean sumisas, maternales, calladas, prudentes, cuidadoras, que cuiden su sexualidad y que carguen con el trabajo doméstico o con todo lo que tenga que ver con el hogar. 
En base a estas diferencias nos vamos formando como hombres y mujeres y también entonces se va generando más la violencia contra las mujeres, violencia que puede ir desde violencia extrema a violencia en lo cotidiano y que es difícil de detectar. En la medida en que los y las jóvenes se eduquen en base a la equidad de género y en el respeto a las relaciones, vamos a estar evitando que las siguientes generaciones vivan violencia intrafamiliar. Entonces si por ejemplo a los hombres se les da mayor libertad de ejercer su sexualidad son quienes en teoría están mas expuestos a enfermedades de transmisión sexual, como ellos “exigen” de cierta manera a sus novias a mantenerse fieles ellas en principio piensan que jamas sería capaz su novio de transmitirle alguna enfermedad, y aquí el factor adolescente de: “a mi nunca me va a pasar”. En México actualmente los jóvenes tienen su primera experiencia sexual a los 13 o 14 años. Los riesgos más graves para ellos son el VPH y el SIDA y en tercer lugar los embarazos no deseados, estas son cifras alarmantes pues los y las adolescentes viven en un riesgo permanente.

Desafortunadamente nuestra cultura que todavía idealiza al “macho mexicano” de entre mas mujeres mas hombre y a las mujeres las idealiza cuidando su virgindad, o en su defecto, por lo menos que cuide la imagen de que sigue siendo virgen; con este tipo de pensamientos hace más difícil que no llegue el mensaje a los y las jóvenes de lo importante que es ejercer una sexualidad sana.
Por eso se necesitan programas que re eduquen sobre la equidad de género, en la medida que vayamos entendiendo nuestras diferencias y midiéndonos como iguales, los y las jóvenes podrán ejercer sus derechos con más facilidad, podrán saber si están siendo violentados/as, podrán saber si están ejerciendo violencia y podrán llevar una vida sexual sana. Hay que trabajar en la prevención y sensibilización, no promovamos estereotipos de género, la información es poder, el poder que hará que las cosas cambien de fondo.

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