¿Como saber si estamos viviendo violencia?, si algo te hace sentir mal o incómoda estás viviendo algún tipo de violencia; aparte, ¿Como saber ponerle nombre y apellido a algo que ni sé que es?, muchas mujeres experimentan sentimientos de confusión y sobre todo de mucha culpa ya que si bien hay algo que no las hace sentir bien en su relación, lo minimizan pensando: “es que es muy buen hombre”, “es muy buen papá”, “nunca se queja”, “nunca me ha pegado o insultado” etc, etc.
Como ya he explicado anteriormente la violencia contra las mujeres tiene muchas caras y una de ellas es tan pero tan sutil que puede pasar toda una vida desapercibida, para explicar esto es importante citar a Luis Bonino, psicoterapeuta y médico psiquiatra que ha dedicado mas de 30 años a la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres y creador del término “micromachismo” ¿Que es esto?, primero hago una cita de un artículo publicado por él en 1999:
“Carmen es una mujer de 42 años, empresaria, en pareja con Santiago con quien tiene tres hijos. En su primera entrevista, cuenta que padece desde hace mucho tiempo y con intensidad creciente un estado de ánimo depresivo, con inseguridad, sensación de impotencia e inutilidad, falta de energía y muchas dudas sobre sí. No sabe por qué está así. Tuvo que pedir licencia por enfermedad hace dos meses porque no da más de sí. Habla con gran precisión de su estado interior, estoy como “derrotada” –dice-, “no sé como estoy metida en esto”. Ha estado en tratamiento psicofarmacológico y psicoterapéutico, pero sin buen resultado. Sin embargo, en este último se dio cuenta que es una persona muy exigente y que se plantea metas demasiado altas. Contenta con su trabajo, vive con su familia en la periferia de una ciudad a la que se trasladaron desde su ciudad de origen hace cuatro años. Se mudaron porque su pareja tenía mejores perspectivas de trabajo en este nuevo lugar. Aunque Santiago, que es médico, no ha resuelto aún su situación laboral, ambos están actualmente contentos por el cambio de ciudad. Los últimos meses está muy irritable e intolerante y explota “sin motivo” por cualquier tontería, comportamiento que-agrega-, la hace insoportable ante los que más quiere (su pareja e hijos). Y para demostrar está actitud relata un ejemplo muy reciente que es para ella síntesis de muchas situaciones parecidas: Estaba con su pareja y tres parejas de amigos, reunidos en una casa de vacaciones a la que habían sido invitados. Ella no estaba cómoda. En un momento, mientras ella estaba terminando de cocinar, su pareja se acerca y le dice que mientras ella concluía, el resto de la gente iba a comenzar a comer lo que ya estaba servido en la mesa, ante lo cual ella “sin darse cuenta” estalla gritando “¡pero qué se creen, ¿qué soy una sirvienta? O me esperan o tiro toda la comida”! Ante eso, Santiago le dice de mal modo que qué le pasa, que si está loca o tiene el síndrome premenstrual, ella le grita, él le dice que se calle, que le hace quedar mal delante de los amigos, con lo cual ella se siente muy culpable y rompe a llorar. Él la abraza y ella se calma. Él luego quedó resentido, aislado y mudo durante dos días. Se da cuenta, -dice Carmen- estallé, soy una exagerada, todo por una tontería, y a él le hice daño”.
¿Es realmente exagerada la reacción de Carmen?, lo que explica Bonino es primero la tendencia que tenemos las mujeres a autoculparnos y a responsabilizarnos de los problemas que vivimos en pareja y segundo relata que en realidad a Carmen le va bien en la empresa donde labora y en ocasiones es la principal proveedora económica del hogar, con Santiago se lleva bien pero como él tiene que viajar mucho y aparte se ha declarado incapaz de lidiar con los problemas de los hijos y del hogar es Carmen la que termina cargando con todo esto, situación que la ha llegado a cansar por lo que se siente “la culpable” de la crisis y/o deterioro por qué ella desea un cambio y él se niega a moverse hacia la igualdad en el ejercicio de derechos. Cuando ella percibe que algo ando mal pero él lo niega entonces hay la predisposición a autoculparse por parte de ella y a negar que hay algo mal por parte de él, cuando en realidad lo que pasa es que la falta de igualdad en la relación hace que se vaya desgastando el vínculo de pareja; a esto contribuyen los micromachismos. Si ella se autoresponsabiliza y él queda ubicado como inocente jamás será responsable de nada y ella de todo, el típico: “¿no sé que mas quieres de mi?”, “tienes todo”, “te trato bien”, “tu eres la que siempre está enojada”, etc, etc. Y dado que los micromachismos están muy pero muy lejos de mostrarse como comúnmente conocemos la violencia física o psicológica, pues es difícil de detectar. Dice Luis Bonino que: “los micromachismos son pequeños, casi imperceptibles controles y abusos de poder cuasi normalizados que los varones ejecutan permanentemente. Son hábiles artes de dominio, maniobras que sin ser muy notables, restringen y violentan insidiosa y reiteradamente el poder personal, la autonomía y el equilibrio psíquico de las mujeres, atentando además contra la democratización de las relaciones. Dada su invisibilidad se ejercen generalmente con total impunidad”.
En general por mandato de género las mujeres nos sentimos responsables por lo que esté fallando en la pareja o en la familia, y esto hace que de inmediato minimicemos el rol que juega el hombre en la producción de sus malestares. Si en todos lados nos bombardean con información de que las mujeres somos las culpables por “nuestro mal carácter” de los problemas de pareja (concepto que existe desde que Eva “tuvo la culpa” del destierro del Paraíso, o sea pobre Adán) pues es casi un hecho que nos hemos comprado ese cuento. Y por otro lado los hombres que aparentemente no son violentos por que jamas nos han puesto una mano encima no son responsables de nada y son vistos como “angelitos caídos del cielo” pues es casi un hecho que las mujeres sólo nos podamos percibir o como totalmente buenas porque no la armamos de tos, o histéricas, malas y locos por manejar un grado de estrés que no es “conveniente” para nuestras relaciones de pareja. ¿En realidad debiera ser así? O ¿Existirá un Punto Medio?
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