jueves, 2 de agosto de 2012

Las Mujeres en las Olimpiadas


El viernes empezaron las Olimpiadas de Londres 2012, miles de los mejores atletas de todo el mundo, hombres y mujeres compitiendo por su país para ganar una medalla olímpica. Cada cuatro años cada uno/a de estos/as atletas da un espectáculo difícil de olvidar, se rompen récords, se rompen fronteras, se unen países, se olvidan por algún momento las guerras y se cuentan miles de historias que nos hacen pensar en lo increíble que es el cuerpo humano. Todo esto por supuesto que me hace pensar en las mujeres, me preguntaba si ¿Siempre han tenido las mujeres acceso al deporte?, ¿Cuando fue la primera vez que las mujeres participaron en las olimpiadas?, ¿Fue fácil el acceso de ellas al deporte?, ¿Que tiene que ver el género en la olimpiadas?, a continuación un resumen sobre el proceso que han vivido las mujeres a lo largo de la historia para poder estar hoy compitiendo en Londres 2012.
El acceso de las mujeres al ámbito deportivo no ha sido fácil, como en todo han tenido que ir superando barreras creadas por estereotipos sociales y culturales. Me refiero a ideas como: “la mujer es inferior a los hombres en las actividades deportivas”, las mujeres poseen menor capacidad física”, “su cuerpo se masculiniza con la práctica de ejercicio”, “hay algunos deportes apropiados para ellas y otros para hombres”, etc, etc.
Con esto las mujeres han ido venciendo obstáculos para poder ser vistas y tomadas en cuenta en el espacio público, ya que socialmente hablando el deporte fue ideado por y para hombres como vía de transmisión de determinados valores y para el desarrollo de sus capacidades físicas. Promueve, sobre todo, valores como la competencia, la fortaleza física, o la agresividad, a través la fuerza, la potencia o la resistencia, características que tradicionalmente podemos clasificar como masculinas. 
En la ciudad de Olimpia (Grecia), lugar donde nacen las olimpiadas, hace tres mil años se excluía la participación de las mujeres no solo como deportistas sino también como espectadoras. Sólo las mujeres solteras podían asistir a los juegos, y la pena para una mujer casada que observase a los atletas en acción era la muerte, pues los atletas competían desnudos, exhibiendo sus cuerpos como símbolo de perfección y dedicación.
Fue en los Juegos Olímpicos de la era moderna donde se puede decir que se  abrieron las puertas a las mujeres en el año 1900, a pesar de que el creador de los mismos, Pierre Coubertin, dijera que: “la presencia de la mujer en un estadio resultaba antiestética, poco interesante e incorrecta”. En 1900, la participación femenina se limitó única y exclusivamente al golf y al tenis en París, Francia. Estos juegos tuvieron el mérito de agrupar un número impresionante de competidores, mil setenta, entre estos seis mujeres. 
En los Juegos de Amsterdam en 1928, las mujeres sólo competían en deportes como golf, tenis, natación y esgrima; pero había muy pocas competidoras. Fue en esas Olimpiadas que a las atletas se les permitió participar, por primera vez, en los deportes de pista y campo, que incluían una carrera de 800 m que causó gran controversia: después de terminar la prueba, muchas competidoras se desmayaron. Los más tradicionalistas se apoyaron en ese resultado para subrayar que a las mujeres no debía permitírseles competir. El presidente del Comité Olímpico Internacional, Baillet Latour, insistió en que se regresara a las Olimpiadas donde sólo competían hombres. Otros dijeron que, dada su fragilidad, las mujeres no eran capaces de afrontar pruebas de resistencia física que "las hacían envejecer prematuramente". Las feministas señalaron que en las carreras para hombres también los competidores se desmayaban por el cansancio. De hecho, si no lo hacían, se les acusaba de "no hacer su mayor esfuerzo".
Los conflictos siguieron y, como resultado, los Juegos Olímpicos no tuvieron carreras para mujeres más largas de la mitad de la pista, o sea, 200 m, sino hasta 1964, cuando Betty Cuthbert de Australia ganó los 400 m. Los 1 500 m se introdujeron en Munich en 1972; los 3 000 m y el maratón en Los Ángeles, en 1984. Las carreras largas para mujeres se han complementado con las competencias de natación, así que hoy día no hay gran diferencia entre los programas para mujeres y para hombres.
En nuestro País, en las últimas tres olimpiadas las mujeres han ganado más medallas que lo hombres, lo que por supuesto rompe cualquier estereotipo de género que diga que las mujeres no son físicamente capaces de hacer buen deporte. 
Por otro lado y para que nos demos una idea de la realidad que viven muchas mujeres en el mundo, las Olimpiadas de Londres 2012 son las primeras de la historia en la que todas las delegaciones mandaron atletas mujeres, es la primera vez que países como Qatar, Brunei y Arabia Saudita permiten a las atletas femeninas participar. Este último lo hizo después de haber recibido mucha presión internacional y amenazas por parte del Comité Olímpico Internacional de vetar por completo al País.
Entonces como pueden ver la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres está en cosas tan sencillas como el deporte, las mujeres han tenido que luchar mucho para conseguir ser vistas en espacios que tradicionalmente fueron creados para hombres y su  camino para poder participar como iguales en las Olimpiadas es ejemplo de ello.

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