jueves, 30 de agosto de 2012

La Violencia "Invisible"


La violencia contra las mujeres es mucho más cotidiana de lo que nos queremos dar cuenta, en México 1 de cada 3 mujeres sufre o ha sufrido algún tipo de violencia por parte de su pareja y en el mundo una mujer es agredida cada 15 segundos. Con estas simples cifras podemos ver que es mucho más común de lo que como sociedad nos permitimos aceptar. Entonces ¿qué está pasando?, ¿por qué aún y cuando hay leyes específicas que protegen a las mujeres la violencia contra ellas no para?, ¿por qué aunque existan programas específicos que atacan este problema, las cosas no cambian mucho?, yo lo puedo explicar con una simple palabra: “desinformación” , desinformación sobre el tema.

La violencia psicológica es el tipo de violencia más común, puede o no estar acompañada de violencia física o sexual y generalmente es la primera que se instaura en la relación, también la más difícil de detectar ya que goza de aceptación social. Se puede llamar “silenciosa” e indetectable por que la víctima muchas veces no identifica que lo que vive es violencia y también por que como no presenta signos o síntomas físicos pasa completamente desapercibida.

El hecho de que este tipo de violencia goce de aceptación social y sea minimizada más frecuentemente con comentarios como: “bueno pero NO te pega así que aguántate” no quiere decir que cause menos daños a la víctima, al contrario, está demostrado que las mujeres que viven violencia psicológica presentan serios daños emocionales y físicos.

Encontramos en la violencia psicológica todo tipo de amenazas e insultos, humillaciones en público como en privado, gritos y comentarios burlones y poco respetuosos donde luego se acusa a la víctima de no tener sentido del humor, o no saber bromear, en ocasiones mostrando delante de todos como es de buen marido, como se preocupa por ella, celos excesivos, control del tiempo y el espacio, acecho psicológico, prohibición de ciertas amistades y todo esto  acompañado por comportamientos donde la víctima se siente intimidada, observada, se le revisan sus pertenencias, e incluso pueden incluso ser destruidas, se le revisa su celular las llamadas que recibe y que hace; su correo, con quien chatea, es invadida en su privacidad.



Cuando se requiere tomar decisiones que afectan a la pareja o a la familia no se le tiene en cuenta o se le manifiesta abiertamente un desprecio hacia ella y se le culpa de ser la causante de los problemas de pareja, de relación y de familia.
 La víctima puede desarrollar síntomas como: baja autoestima, depresión profunda, malestar físico, ansiedad, dolores de cabeza crónicos como migraña, hipoglucemia, artritis, enfermedades gastrointestinales, entre otras.

Quiero recalcar que en la violencia psicológica no es necesario que existan insultos e humillaciones evidentes, no necesitan haber gritos, es tan silenciosa que el que la ejerce puede parecer ser el hombre y marido perfecto y sin embargo estar causando daño emocional y físico extremo a su pareja. Finalmente el objetivo es humillar, menospreciar y hacer que la pareja se sienta menos para que así sea mucho más difícil para ella salir del ciclo de violencia.



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