jueves, 26 de abril de 2012

Lo Público y lo Privado (parte II)


La semana pasada escribí sobre lo que significaba el espacio público y el privado,  explicaba también el rol social que hemos jugado y jugamos los hombres y las mujeres en estos escenarios. En general los hombres se han desarrollado en el espacio público y las mujeres en el privado, esto no es invento mío, así es y ha sido durante siglos, desde antes de nacer ya nos van poniendo etiquetas propias de nuestro género y en función de estas etiquetas a las que llamamos roles de género vamos adoptando características propias de que lo que es ser mujer y lo que es ser hombre.
De las mujeres se espera mas que nada que abarquen el ámbito doméstico, o sea, todas las tareas relacionadas con la organización a la familia y aquellas que tengan que ver con el cuidado del hogar (lavar, planchar, cocinar, cuidado de los hijos, etc, etc), y como todo esto tiene que ver con actividades que no son mercantiles, por lo tanto permanece en segundo plano ya que no se cambia por dinero. Entonces al espacio privado lo consideramos reproductivo y es invisible. 
De los hombres se espera que sean productivos, por lo que abarca todas las tareas relacionadas con la vida económica, política y social. Es el espacio que está ocupado principalmente por hombres, tiene que ver con las actividades productivas de carácter mercantil y en las cuales se ejerce el poder y por lo que existe un valor de cambio (dinero). Este espacio como es público es visible y lo consideramos productivo.
Si bien es cierto las mujeres han ido ganando terreno en el espacio público, lo cierto es que ha sido muy difícil modificar el pensamiento colectivo de que las tareas de la casa son para que las hagan las mujeres y cualquier hombre que participe en ellas es visto como una “gran gran ayuda” en lugar de ser visto como algo que por ser miembro de la familia  comparte actividades.
De igual manera voy a revertir los papeles porque ya mas de uno me ha reclamado que no escribo con total objetividad y que me centro mucho más en la problemática de las  mujeres y voy a decir que estamos tan arraigados con la idea de que las cuestiones domésticas son cosas de mujeres que entonces ya no le damos entrada a los hombres a este mundo de lo privado, uno porque si de alguna manera participan es visto como ayuda y lo digo porque cada vez que me reúno o salgo con amigas o doy algún taller o clase y sale el tema de hijos, casa, etc etc, no falta la que dice: “es que mi marido me ayuda cañon”; y segundo porque todo  lo que nos rodea, llámese medios de comunicación, educación y cultura nos están diciendo  que independientemente de que las mujeres trabajen o no fuera del hogar, su responsabilidad es cuidar de la familia, entonces, cuando el hombre se dispone a entrar tantito a este mundo de lo privado es juzgado, regañado o correjido de no hacer las cosas “bien”o de ser un mandilón. Esto lo atribuyo a que si las mujeres solo son medidas y juzgadas en torno a su papel dentro del hogar, ¿Que dice entonces de las mujeres intentan vivir una vida con actividades dentro del hogar compartidas? 
La mujer que dedica mas tiempo en el mundo púbico y no atiende lo privado es vista como floja, mala esposa, mala madre. El hombre que levanta una escoba de vez en cuando, lava los trastes, viste a los niños, es visto como el máximo hombre, “wow comadre, te sacaste la lotería...ya quisiera yo que Juan me ayudara como a ti te ayuda Chucho” dicen algunas. Si pero Chuchito no sabe que está dejando mal a mi comadre pues entonces a sus espaldas es “hay esa mi comadrita, Chuchito aparte de trabajar todo el día, llega y le da de cenar a los niños, los baña y los acuesta. Si no se pone abusada se va a cansar y se lo van a bajar”, y bueno la pobre comadrita aunque igual trabaja todo el día ya sea dentro de casa o afuera ya se la acabaron por no ser buena en el espacio que le corresponde que es dentro del hogar. Y también Chuchito, ¿que culpa tiene de querer participar en actividades que comúnmente se le atribuyen a las mujeres?. 
Con esto no le quiero restar importancia a las mujeres que se dedican al hogar, al contrario, las mujeres se pueden sentir realmente felices y satisfechas con lo que hacen diariamente en su espacio, aquí el punto es que no se le de menos importancia a lo privado y que se reconozca como lo que es. 
Igualmente si buscamos equidad hay que darle chance a los hombres, no juzguemos sólo por que tan buen proveedor es, ¿Donde está escrito que así es como deben ser los hombres?, a lo mejor un padre de familia no da una con los negocios, o simplemente no es buen proveedor, pero es excelente padre, esposo y persona, se vale serlo.
Sé que es difícil de repente cambiar esquemas que durante toda nuestra vida hemos aceptado como reales, para mí es una lucha constante romper con estos roles sociales pero sin embargo también soy testigo de que podemos llegar a un punto medio y equilibrar nuestras vidas de tal manera que tanto hombres como mujeres nos sintamos plenos y satisfechos con nuestro que hacer diario, sin importar si el señor en una familia cerró un contrato multimillonario mientras que su esposa ese mismo día intentó una receta de pie diferente y le salió a la perfección. 

jueves, 19 de abril de 2012

Lo público y lo privado


A lo largo de la historia de la humanidad hombres y mujeres hemos ocupado diferentes espacios por lo que nuestro desarrollo y nuestra participación en la sociedad ha sido desde distintos escenarios.
Los hombres por ejemplo se han desarrollado en lo público mientras que las mujeres nos hemos desarrollado en lo privado; y ¿Como es esto?. Desde que somos niños o niñas nos van enseñando cuales son los roles sociales en los que debemos navegar, a los niños se les enseñará a ser responsables, proveedores, trabajadores, fuertes, decididos, autoritarios, etc, etc; mientras que a las mujeres se nos enseña a ser dulces, sumisas, femeninas, cuidadoras, maternales, etc, etc. En general nos preparan para enfrentar el mundo siendo hombres o siendo mujeres. 
A través del juego y de los juguetes se van arraigando más estos roles, ya que a las mujeres se les da todo para que se desarrollen en el espacio privado y a los hombres para que se desarrollen en el espacio público. Así bien las mujeres desde niñas aprendemos a “jugar” a cuidar muñecas, a servir el té, a hacer pastelitos preparándonos en general para ser amas de casa y madres; mientras que los hombres juegan al exterior con pistolas, pelotas, patines, coches, preparándolos para ser hombres y para que vivan y se desarrollen en el espacio público.
¿Que implica estar en el espacio público o privado? Pues que en el espacio público pasa todo lo que como sociedad consideramos importante, los grandes negocios, los grandes logros, los grandes acontecimientos históricos se han medido y visto en el espacio público y por lo tanto los hombres han sido protagonistas de esto. Basta solo con dar un vistazo a la historia del mundo para darse cuenta que son los hombres quienes se han llevado las palmas, de quien se habla es de ellos. ¿Y las mujeres? Las mujeres nos hemos desarrollado en lo privado, lo privado carece de valor pues no se ve, no se mira hacia lo privado. 
A lo largo de la historia el papel de la mujer en la sociedad y en la familia ha sido visto para servir al hombre o en el mejor de los casos para complementar al hombre y aunque hoy por hoy las mujeres hemos ido ganando terreno en el espacio público, la realidad es que la mayor parte de las veces seguiremos siendo juzgadas en función de que tan buena madre o esposas somos y en el caso de ser solteras del porque siguen solteras y de que tan buena o mala mujer es. Ahora estamos en el entendido de que: “si que las mujeres trabajen por supuesto, que se desarrollen profesionalmente, pero, que no descuiden sus “obligaciones” de mujer”. Aún cuando las mujeres trabajan y algunas son proveedoras principales de sus familias, son ellas quienes tienen que encargarse con la mayor parte de las labores domésticas aún en hogares en donde supuestamente existe equidad, si tomamos una lupa veremos que son las mujeres quienes cargan con la mayor responsabilidad dentro de la familia.
En el caso de las mujeres amas de casa su trabajo es opacado por el proveedor y jefe de familia, he escuchado muchos comentarios de hombres diciendo que es que sus esposas no hacen nada. El valor que se le da al trabajo que se hace en casa es nulo, no se agradece cuando las cosas marchan bien pues se toma como algo que “debe ser” y se nota mucho cuando no se hace y la casa está de cabeza.
Pasa lo mismo del otro lado, así como existen mujeres que luchamos por la igualdad  existen mujeres muy “machas”, mujeres a quienes se les hace difícil ceder en el terreno de lo privado a sus parejas y que simplemente prefieren que ellos no opinen ni participen en nada que tenga que ver con la casa pues piensan que: “esto es trabajo para las mujeres, crianza de los hijos, hacer la comida, orden en la casa”. Yo he podido observar que a veces ellos piden participar pero se encuentran con un NO, lo que les hace obviamente irse a su espacio público. Así como las mujeres queremos y exigimos un espacio en lo público debemos dar la oportunidad para que los hombres participen en el mundo de lo privado, así llegando a un punto medio en el cual los dos nos sintamos en equilibrio.
Tenemos que entender que esta diferencia de lo público y lo privado es lo que hace que el mundo de lo masculino tenga mas peso, es lo que marca la diferencia social entre ser hombre y ser mujer. El mundo se ha creado y en general marcha a través de una visión masculina en donde el hombre importa mas que la mujer, lo público es el poder y lo privado pues simplemente no se ve.

jueves, 29 de marzo de 2012

La cuota de género


En estos días pasados he leído mucho sobre como algunos partidos políticos no cumplieron con la famosa cuota de género y para ser mas exacta, en el periódico Reforma leí que: “tres partidos políticos (PRI, PVEM y PAN) notificaron al IFE no haber cumplido la cuota de género, en los términos del párrafo 1 del artículo 219 del Cofipe y de las sentencias de la Sala Superior del TEPJF, de fechas 30 de noviembre de 2011 y 16 de febrero de 2012. Aducen "imposibilidad material y jurídica", consistente en que no tuvieron un número suficiente de mujeres que se inscribieran como aspirantes a candidatas para diputadas o senadoras de mayoría relativa, por lo que, con independencia del método de selección empleado por cada partido -dicen- no había manera de cumplir con la cuota, fijada en un mínimo de 120 y 26 fórmulas, respectivamente, con propietaria y suplente del mismo sexo”. Y yo me pregunto si ¿Realmente no hay mujeres para aspirar a cargos de elección popular?.
Aunque el tema del momento sea “la política” no caeré en la tentación principalmente porque esta columna no fue pensada para grillar, sin embargo creo importante y adecuado tocar el tema de las famosas “juanitas” y el significado de tener una cuota de género que aún y cuando está muy marcadito en la ley electoral y en la “Ley General de Igualdad entre Mujeres y Hombres”  pues los partidos políticos namas no le hacen caso y se pasan la ley por donde ustedes ya sabe; entonces para empezar voy a explicar que es exactamente eso de la cuota de género.
“Las cuotas de género, más conocidas como cuotas de participación por sexo o cuotas de participación de mujeres, son una forma de acción positiva cuyo objetivo es garantizar la efectiva integración de mujeres en cargos electivos de decisión de los partidos políticos y del Estado. Es una medida de carácter compulsivo, que obliga a incorporar mujeres en listas de candidaturas o en listas de resultados electorales, y transitorio, puesto que supone una vigencia sujeta a la superación de los obstáculos que impiden una adecuada representación de mujeres en los espacios de poder y representación política”. ¿Y esto para que o que? Y pues dicho en palabras sencillas, en un país para que exista democracia debe haber una participación equitativa entre las y los ciudadanos, si las mujeres sólo somos vistas para funcionar dentro del hogar y nunca se nos da la oportunidad de participar en política, jamas habrá una sociedad en equilibrio, por lo que bye bye democracia.
Y esto de la cuota de género no es sólo aquí en México, es parte de tratados internacionales y promovido por UNwomen (ONUmujeres) para que cada país sea responsable del desarrollo de las mujeres a través de su participación en política, ya que como menciona Michelle Bachellet: “En 2012, ONU Mujeres pondrá un énfasis especial en la participación política de las mujeres y en su empoderamiento económico. Esto es muy importante por varias razones. Hoy citaré nada más que dos. En primer lugar, la participación de las mujeres en la política y la economía refuerza los derechos civiles, políticos y económicos de las mujeres. En segundo lugar, la participación de las mujeres fortalece la democracia, la igualdad y la economía”.
Con esto ya dicho y explicado, me parece inaceptable que los partidos pongan de pretexto que lo que pasa es que es imposible cumplir con las cuotas de género porque no encuentran mujeres para participar. Simplemente yo en las últimas semanas y con todo el fervor de la política he leído y escuchado a varias mujeres activas en diferentes partidos políticos exigiendo su lugar en las listas, lo cual aplaudo y apoyo. Tenemos que ver esto como un camino hacia la democracia, no por nada los países más avanzados tienen la mayor participación política de mujeres, contribuyendo a su vez con las mejores políticas públicas con perspectiva de género. 
Entonces señoras y señores, las mujeres seguimos adelante y aparte rompiendo el mito de que las mujeres “ni juntas ni difuntas” pues gracias a que han permanecido unidas han podido exigir que dichas cuotas se cumplan conforme a la ley. Desafortunadamente hay mucho camino por recorrer pues aunque en teoría se cumple, el fondo sigue siendo el mismo a como lo explica la diputada federal Martha Tagle: “ha habido mucha resistencia en cuanto a la resolución, el problema más difícil de regular es que a las mujeres en los partidos políticos las van a mandar a los distritos más complicados, los partidos políticos y coaliciones saben muy bien cuáles son los distritos que tienen perdidos y ahí es donde podrían cubrir la cuota de género”.
Ojo y esto es muy importante, el hecho de que hayan mujeres en participación política no quiere decir que ellas vayan a impulsar el desarrollo y empoderamiento de las mujeres; tampoco quiere decir que manejen la “perspectiva de género”, hay mujeres de todo tipo , las hay feministas y las hay muy “machistas” y que sólo contribuyen a reforzar el modelo tradicional de la mujer “superwoman” que lo puede con todo (casa, trabajo, niños/as, marido) pero eso ya será tema para otro día.

jueves, 22 de marzo de 2012

"Guía de la Buena Esposa"


El lunes me mandó una amiga por mail un folleto del año 1953, “Guía de la Buena Esposa: 11 Reglas para Hacer a tu Marido Feliz”. Obviamente desde el título llamó mi atención por completo y tengo que admitir que me divertí mucho leyéndolo pues ya no estamos en 1953 si no casi sesenta años después ¿O no?, pero viéndolo bien el fondo sigue siendo el mismo; ahí les van las reglas de este “divertido” y muy real folleto:


1. Ten lista la cena
“Planea con tiempo una deliciosa cena para su llegada, esta es una forma de dejarle saber que has estado pensando en él y que te preocupan sus necesidades”. En pocas palabras, tus necesidades no importan, sólo las de él.


2.  Luce hermosa
“Descansa 5 minutos antes de su llegada para que te encuentre fresca y reluciente. Recuerda que ha tenido un día duro y sólo ha tratado con compañeros de trabajo”. O sea, da igual si tu tuviste un día pesado, lo que importa es que te veas siempre bella para él.


3. Se dulce e interesante
“Su aburrido día de trabajo a lo mejor necesite mejorar y tú debes hacer todo lo posible por hacerlo. Una de tus obligaciones es distraerlo”. Repito, tú no importas porque tu obligación es ser siempre dulce.


4. Arregla tu casa
“Debe lucir impecable. Haz una última ronda por las principales áreas de la casa justo antes de que llegue tu marido”. El trabajo en casa no se ve cuando se hace bien y si se reclama cuando se hace mal.


5. Hazlo sentir en el paraíso
Después de todo, cuidar de su comodidad te brindará una enorme satisfacción personal”. O sea, no nada mas vive para él si no que el hacerlo a ti te dará la satisfacción personal que necesitas para ser feliz.


6. Prepara a los niños
Cepíllales el cabello y los dientes, cámbiales de ropa si es necesario. Son sus pequeños tesoros y el los querrá ver relucientes”. Claro porque no vaya a ser que él se tenga que molestar con la crianza y educación de sus hijos.


7. Minimiza el ruido
“A la hora de su llegada apaga lavadora, secadora y aspiradora e intenta que los niños estén callados. Piensa en lo que él ha tenido que soportar todo el día”. No vaya a ser que él se entere de que para tener un hogar funcionando el ruido es necesario.


8. Procura verte feliz
Regálale una gran sonrisa y muestra sinceridad en tu deseo de complacerlo. Tu felicidad es la recompensa de su esfuerzo diario”. Ok, tus esfuerzos diarios no importan ¿Cuales?, aparte eres feliz ya de cajón porque el lo hace posible.


9. Escúchalo
“Déjalo hablar antes, recuerda que sus temas son mas importantes que los tuyos”. No se te olvide que él es lo mas importante, lo tuyo es insignificante.


10. Ponte en sus zapatos
“No te quejes si llega tarde, si va a divertirse sin ti o si no llega en toda la noche. Trata de entender su mundo de compromisos”. Como es hombre tiene derecho a todo, tú ni ha reclamarle porque serías una “mala esposa”.


11. No lo satures
“Cualquier problema tuyo es insignificante comparado con lo que él ha tenido que pasar, no lo satures con problemas insignificantes”. O sea que tus problemas son insignificantes y tú también, digo comparada con él ¿No?.
Extra:
“Una buena esposa siempre sabe cuál es su lugar, hazlo sentir a sus anchas, háblale con voz suave y ofrécele quitarle sus zapatos”. Me quedo sin comentarios con el extra.
Afortunadamente no vivimos en 1953 y sin embargo a mí mi abuelita me lanzó mas de cinco reglas de ese folleto antes de casarme (y que por supuesto ninguna apliqué) y que seguramente ella lo intentó seguir al pie de la letra a lo largo de su vida pues así fue educada y así hemos sido educadas las mujeres y los hombres. 
Con esto no digo que en lo cotidiano no busquemos detalles que sabemos hacen feliz a nuestra pareja, para nada, ni tampoco me negué a seguir los consejos de mi abuela por “feminista” o por “rebelde”, simplemente porque me niego a no tener un lugar de igual importancia que mi esposo.
Más que nada lo que me interesa recalcar aquí y que ya lo hice al final de cada regla es: ¿que lugar hemos ocupado las mujeres a lo largo de la historia?, ¿Como viven o vivieron nuestras madres?, ¿Como vivieron o viven nuestras abuelas?, ¿Han cambiado mucho las reglas en los últimos 60 años?, ¿A cuantas de nosotras mujeres jóvenes, nos aconsejaron alguna de las 11 reglas?, ¿Que tanto las mujeres HOY nos sentimos igual de importantes que los hombres?, ¿Que tanto dejas tu felicidad y necesidades a un lado?, ¿De verdad no estamos en 1953?.






viernes, 16 de marzo de 2012

Anna Montserrat

Conoce el caso de Anna Monserrat quién fue quemada viva por su esposo en el 2008 y llevada por los familiares de éste al hospital Rovirosa aludiendo que se trató de un "accidente", el día de ayer arrestaron al que fue su esposo, aquí algunos links sobre su caso. La violencia contra las mujeres no debe ser minimizada.

Conoce el caso

Detienen a asesino que quemó viva a su esposa

¿Un accidente?

jueves, 15 de marzo de 2012

¿Quién es el JEFE DE FAMILIA?


A inicios de esta semana personal del INEGI tocó el timbre de mi hogar para hacerme una encuesta sobre la inseguridad que se vive en el país; primer pregunta: “¿Cuantas personas viven en el hogar?”; primer respuesta: “dos”; segunda pregunta: “¿Quien es el jefe de familia?”; segunda respuesta:”¿El jefe de familia?”, “¿Como que el jefe de familia?” contesté. “Si el jefe de familia, ¿Con quién vive usted?” pregunta la mujer que me estaba aplicando la encuesta; “vivimos mi esposo y yo” contesto, “ah pues entonces él es el jefe de familia” dice ella, como si fuera lo mas natural y obvio del mundo porque si hay un hombre en la casa, pues el debe ser el JEFE DE FAMILIA ¿No?, el mismo adjetivo lo dice: JEFE, en ningún momento me preguntaron quién era el jefe o jefa de familia, así que pues por lógica tenía y debía de ser mi esposo, el único hombre viviendo en este hogar.
Bueno no me quedó de otra mas que aceptar que ante el INEGI aquí hay un jefe de familia y es mi esposo porque para empezar no es culpa de la amable mujer que vino a hacerme la encuesta que el sistema no la deje ingresar que en este hogar el término “jefe de familia” simplemente no aplica y segunda no estaba para que yo le diera una cátedra sobre equidad de género (ganas no me faltaron).
Ya que terminé de contestar a todas sus preguntas y me dio las gracias por mi tiempo corrí inmediatamente a mi computadora a buscar el origen del término JEFE DE FAMILIA y encontré lo siguiente: 
El concepto Jefe de familia está estrechamente relacionado con el término padre de familia, que proviene de la locución latina Pater familias. El pater familias se refiere al integrante mayor y de sexo masculino que había en el hogar roamano. El poder del pater familias era llamado patria potestas, “patria potestad” en español, o “paternal power” en inglés. Bajo la Ley de las XII Tablas, el pater familias tenía elpoder de la vida y de la muerte“—sobre sus hijos, su esposa, y sus esclavos, de todos los cuales se decía que estaban sub manu, “bajo su mano”. Por ley, en cualquier circunstancia, su palabra era absoluta y final. Tenía el poder para vender a sus hijos como esclavos y tomar otro tipo de decisiones que afectaban a su familia.
Transportemonos a hoy en día, tradicionalmente hemos dado el papel al hombre de la casa de que es él quien trabaja y lleva su salario al hogar para mantener a su familia primaria (esposa e hijos), pues ésa es su obligación y deber, ¿O no?. Tradicionalmente la mujer ama de casa no percibe ingresos por el trabajo que realiza y entonces el jefe de familia surge por sí sólo y por “lógica” siendo el único que aporta dinero a la casa y por lo tanto asegurando el lugar de cabeza de la familia.
Aún y cuando las mujeres hemos venido ganando terreno laboral y económicamente, asegurando así un lugar muy importante en el desarrollo de nuestras familias la realidad es que cuando hay un hombre en casa nuestro salario y nuestra aportación es vista como un “apoyo” a la economía familiar y no como sustento primario, porque en realidad no importa si gano mucho o poco, hay que darle mas importancia al salario del hombre pues “su deber es proveer”, si no puede con eso pues entonces “ha fallado como hombre”. Este es el rol de género que tradicionalmente se le ha impuesto a los hombres y que cada vez que utilizamos un término como jefe de familia para describirlo, más difícil será romper con esta construcción de roles.
Sabemos que hoy en día existen familias de todo tipo, hay en las que las mujeres son el sustento principal, hay familias con padres o madres solteros/as, hay familias tradicionales  en las cuales el hombre se dedica a proveer y la mujer cuida de la casa, hay hogares en los cuales cada quién aporta lo mismo, familias de parejas divorciadas, hogares con dos padres o dos madres y familias en segundas nupcias por lo que cada vez se hace más difícil poder distinguir con claridad quién es y quién no es el jefe de familia.
Pero de todos los cambios que han surgido con la modernidad, sin ninguna duda el que mayor ha incidido en la decadencia del título “Jefe de Familia” es el del rol de la mujer. En las sociedades modernas la mujer trabaja fuera del hogar, y al momento de conformar una familia, la maternidad no le aleja de su ocupación o profesión indefinidamente. La mujer ha pasado a ser pieza clave para la economía familiar y encabeza la transformación económica y social de los hogares y de la sociedad, muchas veces es ella la jefa de familia y por razones de género no se le nombra así porque como me dijo la señorita del INEGI, “si hay un hombre viviendo en esta casa entonces es él el jefe de familia”.


También en Novedades de Tabasco

jueves, 8 de marzo de 2012

8 de Marzo


El Día Internacional de la Mujer se celebra hoy y me gustaría aprovechar este espacio para contar como y porqué surge, así como también analizar la situación de las mujeres hoy en día. No existen datos claros y precisos sobre la historia de este día pero ahí les va:
A finales del XIX y principios del XX la revolución industrial provocó cambios sociales muy importantes que también van a incidir en el papel de la mujer. El origen del Día de la mujer Trabajadora parece remontarse a un terrible suceso ocurrido en Nueva York en 1908. Parece que un grupo de mujeres trabajadoras, costureras industriales, de grandes fábricas se declararon en huelga para protestar por sus condiciones laborales. Pedían aumento de los salarios, reducción de la jornada laboral y el fin del trabajo infantil. Durante esta huelga pacífica, 129 mujeres murieron quemadas en un incendio, al parecer provocado por el propio empresario, en la fábrica Cotton Textile Factory.
En 1909 se celebró por primera vez en los EEUU el día de la mujer trabajadora respondiendo a una declaración del Partido Socialista de América, y este día, fue propuesto en 1910 como día internacional de la mujer trabajadora durante el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas en Dinamarca.
La primera convocatoria  tuvo lugar en 1911 en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza extendiendo su conmemoración desde entonces a numerosos países, exigían:
  • El derecho a la ocupación de cargos públicos
  • El derecho al voto
  • El derecho a la formación profesional
  • El derecho al trabajo y a la no discriminación por el mero hecho de ser mujer
En 1977 la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) institucionalizó el 8 de marzo como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional para conmemorar la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo.
Y bueno, ¿Que celebramos?, me parece que es importante recalcar que este día más que una celebración es una oportunidad más para analizar y evaluar que lugar ocupamos las mujeres en el mundo hoy. ¿Hemos avanzado gran cosa?, ¿Tenemos mas y mejores oportunidades laborales?, ¿Somos tomadas en cuenta en la participación política?, ¿Ya no somos vistas únicamente para estar dentro del hogar?, ¿Somos verdaderamente libres?, ¿Ya no somos juzgadas en función de que tan buena madre o esposa somos?, ¿Tenemos acceso a los mismo puestos que los hombres?, ¿Nunca nos han negado nada por el hecho de ser mujeres? Y podría seguir con mil preguntas más para este ejercicio de análisis personal en este Día Internacional de la Mujer, y si me preguntan, yo diría que hemos avanzado mucho, pero el camino aún es largo. 
Hoy mas que nunca debemos honrar a las mujeres que lucharon e insisto las luchas que se han llevado a lo largo de los años no han sido en busca de privilegios, si no en busca de DERECHOS, no podemos ver la lucha de las mujeres como una búsqueda de querer superar al hombre o de querer tener más que él, es una lucha para buscar la igualdad, el punto medio hacia una sociedad más justa y equitativa.
Les dejo con un pensamiento que en lo personal me motiva y mueve cada vez que lo leo:
"Las mujeres que se niegan a mantenerse en silencio cuando enfrentan alguna injusticia, que persisten frente a obstáculos que parecen insalvables y que acuden a todas las instancias legales para llevar adelante su causa son las que han logrado cambiar el mundo".
Anónimo (ONUmujeres)
Hoy dedico este espacio a todas aquellas mujeres que lucharon y luchan por un mundo justo.